domingo, 28 de julio de 2013

Puerta Grande para Talavante y oreja para Morante en Valencia


27 de julio de 2013/Emilio Méndez
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Se llevó a cabo el quinto festejo de la Feria de Julio de Valencia en la que  Alejandro Talavante ha salido a hombros tras cortar un total de dos orejas, una al segundo y otra al sexto en el mano a mano que ha protagonizado esta tarde junto a Morante de la Puebla que cortó una oreja. El extremeño sorteó el lote con más opciones de una corrida en la que los tres toros de Juan Pedro Domecq dieron poco juego y  a pesar de ello, el sevillano cuajo una faena con detalles de torería que emocionaron al repetable y una buena estocada para obtener una oreja que no quiso pasear tras escuchar algunas protestas del público. De los de Victoriano del Río, hubo un toro importante y encastado  que se lidió en segundo lugar y otro manejable que fue el que cerró plaza.

MORANTE DE LA PUEBLA

Morante saludo al primero de a tarde con el hierro de Juan Pedro Domecq, con lances a pies juntos con ritmo y temple, una chicuelina y una extraordinaria media de cartel, ya con la muleta abrevió el sevillano al no tener materia prima, siendo silenciado. Pasó lo mismo con el tercero, un colorado de Juan Pedro Domecq bien presentado y de buenas hechuras pero que se paró y no generó ninguna emoción. El de La Puebla apenas pudo dejar algunos detalles en el comienzo de faena sobre el pitón derecho, muletazos limpios y  armoniosos pero el toro fue perdiendo fuerza y se acabó todo ahí. Todo parecía ser una tarde gris para El de la Puebla pero con el quinto Morante cuajó dos series sobre la mano derecha con solera que pusieron al público en pie. Y derepente salió el sol desafortunadamente fue un instante ya que el manso colorado, nunca humilló ni quiso emplearse en la muleta, y al final no le permitió al torero redondear su torera actuación, basada casi exclusivamente por el pitón derecho, al final una estocada entera y el público compensó con una oreja el esfuerzo del sevillano, quien, sin embargo, ante algunas protestas del público, decidió no pasear el trofeo.

ALEJANDRO TALAVANTE

El segundo de la tarde con el hierro Victoriano del Río, fue un toro encastado que transmitió y tuvo emoción pero que no fue fácil ya que al terminar la embestida soltaba la cara en sus emocionantes repeticiones. Talavante estuvo firme y bien con él, desde las verónicas de inicio hasta las manoletinas finales. Ya con la muleta el extremeño inició su labor muleteril con un firme y serio  inicio de faena por alto, quieto y sin enmendar,  le siguieron otras series por ambos pitones de buena manufactura y emoción y al final una estocada  en buen sitio para recibir una oreja y la ovación en el arrastre para el Victoriano.

El cuarto de la tarde fue un toro manso u deslucido que se rajó pronto. Poco lucimiento tuvo la faena de Talavante, realizada casi en tablas. Antes, provocó en el tercio de varas una espectacular caída del picador en su encuentro con el caballo.

El que hizo de sexto fue un toro manejable, con el que Talavante logró importantes momentos toreando por ambos pitones.  Vinieron los naturales y derechazos con largura y temple y al final de la faena, tras unas bernadinas cambiando el viaje del toro y un fenomenal cambio de mano, el toro derribó con sus cuartos traseros al torero cuando éste ejecutaba un sensacional pase de pecho. El extremeño fue pisoteado por el animal en unos angustiosos momentos en el que los pitones estuvieron en el cuello y cara del torero que afortunadamente no fue a mayores  y visiblemente maltrecho por la paliza el diestro mató de una estocada y un certero golpe de descabello para obtener otro trofeo que le abría la puerta grande.

Valencia, Quinta de feria. Toros de Juan Pedro Domecq (1º, 3º y 5º) y Victoriano del Río (2º, 4º y 6º), bien presentados y de poco juego salvo el encastado 2º y el manejable 6º. MORANTE DE LA PUEBLA: Silencio, silencio y oreja tras aviso; yALEJANDRO TALAVANTE: Oreja, silencio y oreja tras aviso. Entrada: Dos tercios. Por tercer día consecutivo, se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos en el accidente ferroviario de Santiago.

Foto: Emilio Méndez

miércoles, 17 de julio de 2013

lunes, 15 de julio de 2013

Se busca un torero



Se busca un torero
Por: José Loarca Muñoz
Un torero se busca
para perpetuar la historia…
Se busca un torero
 que por su sangre corra
La luz del arte,
el fuego de la arena
Y que tenga
 ambición de gloria.
Que la seda
que cubra su figura
sea como el pundonor
de su carácter,
que no ceje en la brega
Y en su faena
dé su mejor entrega.
Se busca un torero
 que dentro y fuera
de los cosos,
encienda el entusiasmo
y la fiesta taurina
 jamás pueda dormirse
en el marasmo.
No importa
que no tenga la figura

 del esteta,
pero que lleve
ahí en su alma
 la ilusión ,como el poeta
 de poder expresar el sentimiento
Y la virtud
del amor por la fiesta
en su loca inquietud.
Se busca un torero
que nos dé el orgullo
 cuando se presente
en las plazas del mundo
y les demuestre
que su sueño
no fue errabundo.
Se busca un torero
que nos dé el orgullo
de la raza,
raza bravía,
 que en la línea del arte
nos enseñe
lo que es el valor y la maestría.
Así quiero encontrar un buen torero…

Único y genial
Que en la historia taurina,
Ocupe, de oro

Un regio pedestal.

martes, 18 de junio de 2013

Revista Jornada Taurina dedicada a los toreros jóvenes

Revista Jornada Taurina dedicada a los toreros jóvenes:
Juan Pablo Sánchez, Octavio García "El Payo", Diego Silveti y Arturo Saldívar.
Portada: Juan Pablo Sanchez.
visita: www.jornadataurina.com

¡Búscala en los puestos de periódico de Querétaro!

ESPECIAL JUAN JOSÉ PADILLA


¡BÚSCALA EN LOS PUESTOS DE REVISTA DE QUERÉTARO!

viernes, 3 de mayo de 2013

26 ANIVERSARIO DEL TRADICIONAL FESTIVAL TAURINO DEL DÍA DEL TRABAJO


EXITOSO FESTIVAL DE ENTRADA GRATUITA EN QUERÉTARO!

Con más de tres mil quinientos espectadores en la Plaza de Toros Santa María, se partió plaza...

Jornada Taurina, el G100 y #QuerétaroenMovimiento como promotores de la Fiesta Brava en Querétaro.

Llevando a los trabajadores de manera gratuita a los festejos taurinos, buscando la RECREACIÓN  y el ESPARCIMIENTO de sus familias.






AGRADECEMOS A LAS EMPRESAS PRIVADAS E INSTITUCIONES QUE HICIERON POSIBLE ESTO:










jueves, 11 de abril de 2013

FESTIVAL TAURINO DE ENTRADA GRATIS

ENTRADA GRATIS CON BOLETOS DE CORTESÍA
NO FALTES!!!
Recuerden ir por sus boletos del Festival Taurino de Entrada Gratuita a la Tintorería Tauro (Frente al San Javier), Los Correa plaza de toros, Montoya Automotriz (frente a Tacos El Pata constituyentes), IQCA ( a un costado de la iglesia de Santa Rosa de Viterbo) y cultura municipal (juarez)!!! Pasen la voz!!!
Más informes al 4 12 91 95




domingo, 24 de febrero de 2013

DE POLÍTICA Y COSAS PEORES



Toro de lidia


Amigos y enemigos tiene la fiesta de los toros.
Suscita pasión lo mismo en sus aficionados que entre sus malquerientes.
Por encima de todas las polémicas, pero, nadie podrá negar los valores de arte
que hay en la tauromaquia, ni el gran legado artístico de que ha sido fuente
lo mismo en la pintura y la escultura que en la poesía y la música.
El torero, oficiante de un antiguo ritual, bailador solitario de una danza al filo de la muerte,
está obligado a crear una obra de arte en el mínimo tiempo que le dan 15 minutos.
Efímera es su obra, e inmortal al mismo tiempo.
Queda nada más en la memoria -las películas y las fotografías no son la obra:
son sólo la imagen de la obra-, pero ahí, en la memoria, permanecen el toro y torero
como estatuas que duran un instante, un irrepetible instante.
Las grandes faenas de los insignes diestros se siguen recordando como si aquí y ahora
estuvieran sucediendo.
Yo amo la fiesta de los toros. La amo porque amo al toro, su principal protagonista.
Si no hubiera corridas, ese hermoso animal desaparecería, pues su razón de ser está en la lucha.
No es que la humana necesidad lo haya enseñado a tener crueldad, como escribió maravillosamente,
pero erradamente, don Pedro Calderón de la Barca. Embestir, atacar, está en la naturaleza del toro;
es parte de su instinto.
La pinturera imagen del astado que en su dehesa se lanza contra el tren en marcha es
algo más que una metáfora.
 
De mí yo sé decir que si por algún extraño avatar me viera convertido en toro,
preferiría morir en el ruedo, bajo la deslumbrante luz del sol, entre olés y músicas y aplausos,
mi nombre quizá inmortalizado por la faena de un artista, en vez de sufrir adocenada muerte anónima
en la sordidez de un rastro. (Esto da material para la reflexión:
los toros que se lidian en las plazas tienen nombre; los que van al matadero no).
Además en el ruedo tendría yo una posibilidad; una quizá entre 100, pero posibilidad al fin: l
a de salir indultado de la plaza para volver luego al cortijo a vivir vida de sultán de harén.
En cambio el fin seguro que para los toros de lidia quieren los enemigos de la tauromaquia
-entre los cuales, quiero imaginar, no hay abundancia de vegetarianos- es el destino sin nobleza
de la matanza colectiva. Milanesas sí, arte no.
Sirva al menos la casta y la fiereza de esos hermosos bovinos para crear tesoros de arte y gloria
en esa atávica cita, que tiene la misma edad del animal y el hombre, donde se simboliza la lucha
entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal, entre Eros y Thánatos, entre la desbordada fuerza
del bruto y la afinada inteligencia humana.
Por eso comparto la admiración de Vargas Llosa por la torería; aplaudo por eso la gallarda defensa
que hace él de la fiesta.
También por eso gozo los deslumbramientos taurinos de Goya y de Picasso, de Alberti y Lorca,
de Lara y de Penella; de todos aquellos, en fin, que en la pintura, el bronce, las letras y la música
han buscado inspiración en la liturgia y el arte de torear.
Ahora la fiesta sufre amenazas de politiquería. La prohibición de las corridas en Cataluña
fue más cosa de política -nacionalismo extremo: ¡cuántas necedades se cometen en tu nombre
que de un sincero propósito de salir por los fueros de "los derechos de los animales".
La ley ahí no ha prohibido algunas formas regionales de entretenimiento con los toros,
algunas de mayor crueldad y donde el toro no es objeto de respeto, sino de escarnio y befa.
No todo, sin embargo, es interesada simulación de piedad con miras de política.
En abril de este año, Francia, que ciertamente no es un país de irracionales, i
nscribió la tauromaquia en la lista de los bienes que forman su patrimonio cultural inmaterial.
En otros países -España y México entre ellos, desde luego- hay ya iniciativas tendientes
a conseguir el mismo reconocimiento a su honda tradición taurina, que es parte de su cultura
y su legado artístico.
Apoyaré ese esfuerzo, pese a las diatribas de los enemigos de la fiesta,
que suelen ser más virulentos y agresivos que el más encendido aficionado.
Lo apoyaré porque pienso que defender la fiesta de los toros es pugnar por la conservación de
una de las más bellas especies animales que en el mundo existen:
el toro de lidia
El Profe
Luis Cárdenas

miércoles, 20 de febrero de 2013

Presentación del Festival Taurino a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer (A.E.C.C.) en memoria de Juan Ángel Gallego Valero.



El sábado, 23 de febrero a las 20:00 horas, se presentará el cartel del Festival Taurino a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer en memoria de Juan Ángel Gallego Valero, conocido en el mundo taurino por su cuadra de caballos de picar “El Charcón”.
El acto estará presentado por Araceli Aliseda, fotógrafa taurina y contará con las intervenciones de Juan Ángel Gallego (hijo), Rafael Cortés, psicólogo coordinador de la A.E.C.C., Rosario Burgos de Pedro, Presidenta de la A.E.C.C., el diestro, César Jiménez y Mariano Robledo, Presidente de la Peña Taurina Perera.
A punto de cumplirse un año de la celebración del primer festival organizado por Juan Ángel Gallego para recaudar fondos contra la lucha del cáncer, sus hijos y viuda quieren seguir agradeciendo a la A.E.C.C. su apoyo y ayuda, brindada desinteresadamente en los momentos más duros.
Excelente profesional y mejor persona, si cabe, Juan Ángel le plantó batalla a esta terrible enfermedad, pero desgraciadamente el cáncer le arrebato la vida el pasado mes de junio. Sus hijos y viuda quieren seguir apoyando a la A.E.C.C.  con la celebración de este festival y así honrar la memoria de su padre y esposo siguiendo lo que él puso en marcha con tanta ilusión.
Son muchos los que necesitamos directa o indirectamente la ayuda de profesionales en el transcurso de nuestras vidas. La A.E.C.C. lucha contra el cáncer liderando el esfuerzo de la sociedad española para disminuir el impacto causado por esta enfermedad y mejorando la vida de las personas.
La familia del homenajeado cuenta con la colaboración, además de los diestros, rejoneadores y novillero anunciados, que cederán sus honorarios a la Asociación, con los ganaderos que han donado las reses para el festival. Se lidiarán dos reses de la ganadería de los Hermanos Pérez Villena y una de los hierros del Marqués de Quintanar, Antonio San Román,  El Montecillo, El Boyeril  y Guadalest.
Además de todos ellos, existen varias empresas e instituciones que colaboran prestando su ayuda y servicios, como son; el Ayuntamiento de Calera y Chozas, Protección Civil, Hostal Cuatro Caminos, Matadero Sanz, Lansama, Pirosa, La Zarzuela, Peña Taurina Perera, Mulilleros y todo el personal de servicio plaza.
Todos los interesados en colaborar con la A.E.C.C. podrán hacerlo acudiendo al festival que tendrá lugar el próximo 9 de marzo a las 16:30 horas en la plaza de toros de Calera y Chozas (Toledo).
Las entradas se pondrán a la venta a partir del sábado 2 de marzo en horario matinal de 10:00 a 14:00 hrs. en el Hostal Cuatro Caminos Avda. Alcalde Benito Sánchez, 84 45686 Calera y Chozas (TOLEDO) Teléfono: 925846174 y el día del festejo a partir de las 10:00 hrs. en las taquillas de la plaza de toros.
La organización del festival ha habilitado un número de cuenta en apoyo a la Asociación Española Contra el Cáncer, pueden hacer su donativo en el  Banco Español de Crédito;
BANESTO   0030-1069-39-0000738271
Concepto:  Festival a beneficio de la A.E.C.C.
INFORMA: ALBERTO DEL VAL GRANDE 

COLORES DEL TOREO AHORA DISPONIBLE


COLORES DEL TOREO 

ISBN 13: 
978-84-7290-610-5 
28 X 23 cm 
Ilustrado a color con fotografías de Juan Pelegrín 
Con prólogo en español y francés de François Zumbiehl. 
Diseñado por Pere Celma  224 págs.  Edición: 2013  P.V.P.: 35.00 € 

PRÓLOGO 

Lo confieso: como muchos aficionados que se consideran enterados, durante mucho tiempo he creído 
que no había que prestar mayor atención a los trajes y a sus colores, sino que había que concentrarla 
en lo fundamental, lo que no salta a la vista pero que se resuelve en términos de masas y de siluetas 
enmarañadas, en el ritual de los pases y en la armonía íntima del temple (y ocurre esto porque seguimos 
soñando con la imagen del cuerpo desnudo de Belmonte toreando en la noche de Tablada). Pero 
este libro llega en el momento oportuno para demostrarnos que nada es secundario en la fiesta, porque 
todo está cargado de historia y de sentido, empezando por el traje y sus adornos que dan cuenta a 
su manera de la liturgia taurina. Al detallar todos los elementos que los componen, al recordar su origen 
y los términos exactos que les corresponden, Paco Delgado, orfebre en la materia, no solamente 
enriquece nuestros conocimientos, demasiadas veces rudimentarios, sino que nos proporciona claves 
de lectura cuya agudeza es suficiente para convencernos de que los “accesorios” son parte de lo esencial. 
En primer lugar se halla la clave que se refiere a la evolución del tiempo y del estatuto social: el traje 
de los toreros era, en principio, el mismo del pueblo del que formaban parte, pero poco a poco fue 
distinguiéndose del de la masa, recuperando las hebras de plata y oro de la nobleza suplantada en la 
arena, así como las hombreras recuerdan a las que remataban la armadura de los caballeros. Además, 
la vestimenta consagra su singularidad como oficiantes de un rito que se sitúa más allá de la sociedad 
y de la vida corriente. El autor recurre también a la interpretación antropológica. Por ejemplo, observa 
con tino que el carácter ajustado de la taleguilla resalta los atributos masculinos, con lo que denota 
el dominio del hombre sobre la bestia, pero que, por el contrario, la montera, debido a su color y consistencia, 
acerca curiosamente al matador y a su adversario, con lo que se establece una sutil metáfora 
del Minotauro. Señala también que algunos adornos -espiga o espiguilla- o algunos motivos que decoran 
el traje o el capote de paseo se remiten al mundo vegetal o religioso, con lo que invocan a la 
vez el impulso vital y el poder de quien lo supera. Por último, se detiene en la palestra de los colores 
que exhiben los trajes de luces, en los términos que les suelen definir y en el poder de atracción o 
repulsión que ejercen en unos u otros toreros: rosas y lilas, curiosamente femeninos en este contexto, 
verde y morado nazareno -inquietantes para algunos-, bordados negro azabache que, llevados por los 
matadores, reivindican su condición de artistas… 
El inmenso Pepe Luis Vázquez sostenía que el mayor reto para el valor de un torero era el de soportar 
la visión del traje de luces sobre la silla, antes de la corrida. De hecho, al leer el revelador texto de 
Paco Delgado, ilustrado por las magníficas fotos de Juan Pelegrín, se comprende que ese traje aísla al 
hombre y lo refuerza en cierta manera ante su lidia frente al toro y a la multitud, pero también le revela 
en su personalidad más íntima. 

François Zumbiehl 

I N D I C E 

Prólogo de François Zumbiehl 

Introducción 

Historia y evolución del traje de torear 

La reforma de Costillares 
La aportación de Paquiro 
La montera, un toque de distinción 
El traje de luces, hoy 
El traje de picadores y rejoneadores 
Bordados: lujo y esplendor 
Modas, manías y supersticiones 
Trajes con historia 

Breve teoría del color 

Naturaleza del color 
Visión del color 
El nombre del color 


Los colores de los trajes de torear 

Color rojo 
Color Naranja 
Color Amarillo 
Color Verde 
Color Azul 
Color Violeta 
Color Marrón 
Del blanco al negro 

PARTICIPANTES DEL II BOLSIN "TIERRAS DE ZAMORA"


INFORMA: ALBERTO DE VAL

Se publica la lista de admitidos en el II Bolsín "Tierras de Zamoracuyas dos primeras tientas tendrán lugar el sábado 2 de Marzo en la plaza de toros de la localidad de San Miguel de la Riberasiendo la plaza de toros de  Fuentesauco el lugar de celebración al día siguiente  domingo día 3.
De los 30 jóvenes novileros que actuarán esos dos primeros días, el jurado emitirá la lista de los 20 que divididos en dos grupos de 10, torearán en la plaza de toros deBenavente  y Villalpando los días 9 y 10.

La organizaciónagradece el interés mostrado por los numerosos jóvenes novilleros tanto de distintos puntos de España como de otros países que enviaron su solicitudque dado el límite de participantes establecido, no han podido verse incluidos en la lista.
todos ellos, se les desea la mayor de las suertes.

martes, 19 de febrero de 2013

IX JORNADAS CULTURALES TAURINA EXTREMEÑAS "CURRO ECHEVARRÍA"



Informa: Alberto del Val 

La localidad de Almendralejo, acogerá las IX Jornadas Culturales Taurinas  Extremeñas "Curro Echevarria" durante los días  22, 25, 26, 27 y 28 de febrero y el  viernes, 8 de marzo siendo estos actos organizados y patrocinados por la Peña Taurina Luis Reina y el Excelentisimo Ayuntamiento de Almendralejo, el programa de actos es muy extenso entre los que destacamos los siguientes acto:

Viernes 22 de febrero: 

Acto de la Inauguración de las IX Jornadas Culturales Taurinas Extremeñas "Curro Echevarría" 

20:30 Conferencia Inaugural en el salón de actos del Excmo Ayuntamiento de Almendralejo. 
Ponencia: Evolución de las Plazas de Toros"  

Ponente Don José Luis Mosquera Múller (Cronista Oficial de la Ciudad de Mérida) 
Preside el acto  Don José García Lobato  (Alcalde del Excelentisimo Ayuntamiento de Almendralejo)
Presenta: Doña Estefanía  Zarallo (Redactora Taurina del Diario HOY)

22:00 Horas En el hotel Acosta Centro se celebrará una Cena taurina donde se entregarán los premios y galardones taurinos  2012 a Don Antonio Ferrera por su buena temporada 2012 y por sus 15 años de alternativa de matador de toros, Don Javier Solis como triunfador de la temporada 2012 en Almendralejo, Trofeo al alumno mas destacado  de la escuela taurina de la diputación de Badajoz durante la temporada 2012 al novillero sin picadores José Garrido, Mejor par de banderillas temporada 2012 en Almendralejo a Don Jesús Márquez, escudo de Oro de la Peña al socio Don Juan Gonzalez-Navia Sayago la entrega de premios estará presentada por la gran periodista taurina Doña Estefania Zarallo.

Lunes 25 de Febrero:

21:00 Horas Inauguración  de las exposiciones de pintura de Don Ernesto Mosquera y fotografia taurina de Don Valentín Balas, dichas exposiciones estarán abiertas en horario del centro civico hasta el día 4 de marzo, la presentación del acto estará presentada por el Miembro del programa taurino "El Burladero" Don José Ángel Calero.

MARTES 26 DE FEBRERO:


21:00 Horas: En el centro Civico  Charla Coloquio "Mayorales de España y Portugal" donde participarán Don Juan Bazaga (Comentarista y critico Taurino) Don Felíx Majada (Mayoral de la ganadería de Don Victoríno Martín), Don Dionisio Grilo (Mayoral de la ganadería  portuguesa Ortiago Costa) y Don sergio Núñez (Mayoral de la ganadería Guadalet) el acto estará presentado y moderado por Don Juan Bazaga

MIÉRCOLES 27 DE FEBRERO:

21:00 Horas: En el Centro Civico Mesa Redonda "El Negocio de Los Toros" con la participación de Don Juan Manuel Medina (Profesor Titular de la Universidad de Extremadura), Don Victorino Martín (Ganadero y representante de la ganadería Victorino Martín) Doña Ana Cabeza de Vaca (Sastra de toreros y aficionada) presenta y modera Don Fernando Esperilla director del programa taurino Sol y Sombra, R.C.B

JUEVES 28 DE FEBRERO: 

21:00 Horas: En el Centro Cívico charla-coloquio "Toreros Extremeños" con la participacion de los matadores de toros Manuel Bejarano, Javier Solís, Ambel Posada, y Julio Parejo, el acto será presentado por don José Sierra director del programa taurino "El Burladero" de Cope Almendralejo.

VIERNES 8 DE MARZO:

En el Hotel Acosta Centro a partir de las 21:00 Horas presentación del libro Manuel Diaz "El Cordobes", de frente y por derecho que ha escrito el matador de toros Manuel Díaz "El Cordobes". 


La belleza inmutable del toreo

Morante en "La Macarena". Foto: Andrés Rivera













Es poco frecuente llorar dos veces en un día; llorar de emoción, de emoción pura ante la verdad de la belleza. Pues bien, eso me pasó hoy en Medellín, a la que fuimos para ver a José Antonio Morante de la Puebla.

Advierto que me voy a extender en esta nota. Llevo tiempo queriendo ser breve al relatar corridas de toros. Esta vez no será posible.
Este 16 de febrero apareció cuando menos dos veces la belleza alada del toreo. La primera fue de mañana, en el Museo de Antioquia, al recorrer las últimas salas del pabellón Fernando Botero. En ellas están algunas de las obras de su serie La corrida. Muchas me conmovieron hasta las lágrimas, pero sobre todo dos. La primera, “El quite” (1988), de 209 x 291 cm, y la segunda, algo más pequeña, “El natural”, de la que, imperdonablemente, olvidé anotar la ficha técnica.
Muy poco sé de artes plásticas, pero creo que conmoverse con el arte no requiere de mucho conocimiento técnico, sino de sensibilidad. Lo que me conmueve de la tauromaquia de Botero es la luz, el color, la imponencia de los protagonistas, pero sobre todo el movimiento. 

"El quite", Fernando Botero

En “El quite”, un descomunal toro castaño ha tumbado al picador y va con decisión hacia él, rozándole la mejilla con el hocico; el caballo, a medio caer, levanta espantado la cabeza; contra las tablas, matador y subalterno intentan quitar al toro. Curiosamente, el toro está banderilleado. Como sea, para mí lo conmovedor es el movimiento impetuoso del toro, que alcanza a salir del lienzo.


"Natural", Fernando Botero

La escena de “El natural” se desarrolla en un espacio minúsculo de una plaza diminuta, gracias al efecto de la perspectiva. Aparece un matador, verde esmeralda y oro, abierto el compás, embarcando al toro en la muleta. Este no humilla, pero termina sucumbiendo ante el poderoso brazo izquierdo del torero, que acompaña el viaje con un movimiento de cabeza. 

Observé el cuadro largos minutos y sólo podía sentir la belleza. inmutable del toreo, que es lo más bello que existe. Y me puse a llorar.
La segunda vez que lloré hoy fue en condiciones más adversas y, por eso, más valiosas. Serían ya las 4:50 de la tarde y estábamos en la extraña plaza La Macarena, con su armazón de coliseo polideportivo, coronada por una cercha metálica blanca que se entreabre en tardes de toros para que chorree algo de sol en los tercios y en algún tendido bajo. “Decoraba” el ruedo un enorme escudo del club de fútbol Deportivo Independiente Medellín; horrible, no por el escudo en sí, sino por lo absurdo de su aparición en tal contexto. La “razón”: los cien años del mencionado club. El gesto es tan inadecuado como si a la noche hubieran pintado una gigantesca imagen del papa Benedicto XVI con spray blanco sobre la grama del estadio Atanasio Girardot, con ocasión de su anunciada renuncia, para que la pisotearan luego los futbolistas del Nacional.
La secuencia temporal se hace trizas ahora, al recordar esta tarde de mucho torero y poco toro. Por eso, la crónica que sigue no es tal, sino una modestísima versión de “vanguardismo”. 
Un poco más de media plaza había recibido ya a Morante puesta en pie, al inicio del paseíllo; ya había obligado a la terna a saludar desde el tercio, antes de salir el primero de este deslucido encierro de Ernesto Gutiérrez, escaso de fuerza, de presentación y de casta. 

Manrique y el toro bravo. Foto: Andrés Rivera

Ya había estado técnico Pepe Manrique, dejando su experiencia en la arena ante su primero, soso hasta la bobería. Luego habríamos de verlo “desconstruir” una buena faena con el único toro bravo del encierro (el cuarto, “Flor de Loto”, de 453 K, bizco del derecho, enmorrillado y bajo de manos), al que El Piña le puso un excelente par de banderillas, delanterito, apretado en lo alto. Manrique aprovechó la embestida del toro en las primeras tandas, pero fue perdiendo el sitio y la faena languidecía para terminar muy triste, tras estocada y seis intentos de descabello. Aplaudimos a “Flor de Loto” durante su merecida vuelta al ruedo, en la que le llovieron claveles. 

Castella por derecha. Foto: Andrés Rivera

“La Macarena” se entregaría al toreo técnico de Sebastián Castella ante un bonachón tercero de la tarde (“Joropo”, 476 K, alto de manos y anovillado) que se dejó hacer todo, hasta cortarse las orejas. Medellín adora a Castella de manera tal que lo arroparon con caricias en el último de la tarde, descastado y cobarde, pegado a las tablas, medroso y frío.
Pero volvamos a las lágrimas emocionadas. Digo que ya habíamos aguantado los carteles publicitarios entre toro y en el centro del ruedo, el interminable arreglo de la arena por parte de los monosabios y el aparatoso anuncio del segundo de la corrida, “Paellero”, un cornidelantero y astinegro de 468 K que salió al ruedo a las 4:40 de la tarde y que pronto dejó ver su condición: débil, distraído, descastado. Los presagios, pésimos: Morante, torero de trance, desdeñaría al toro.
Pero se dobló con él en lances pedagógicos y luego nos deleitó con tres chicuelinas que fueron un baile enamorado; desligadas, por supuesto, pero suntuosas: el lance que se dibuja mucho antes de que el toro se embarque, porque no puede más de amor ante los vuelos del capote. 
A “Paellero” le sentó muy bien la vara fuerte que recibió en el caballo. Llegó a la muleta con más plomo en la embestida. Nunca humilló, pero el mando y la porfía de un Morante con ganas lo condujeron a cinco derechazos con humildad templada, infinita, la barbilla pegada al pecho y la piel de gallina en los tendidos. 

Morante y el natural. Foto: Andrés Rivera

Luego, una tanda de cinco naturales. Al tercero, se reprodujo, etéreo y sólido a un tiempo, el pase que había visto a la mañana en el cuadro de Botero: un matador, verde esmeralda y oro, abierto el compás, la mano derecha empuñando la espada, lleva al toro embarcado en la muleta. Este no acaba de humillar, pero sucumbe ante el poder del brazo izquierdo del torero, que acompaña el viaje con un movimiento de cabeza. Y se me salieron las lágrimas.
Estallé de emoción, yo que no soy dado a arrebatos, cuando, después una entera trasera y perpendicular sin muerte, Morante pidió el descabello. Tras cuadrarse, el toro se arrancó de pronto. Vino un segundo de lamento y, al instante siguiente, la delicia al constatar que lo había “cazado” en pleno envite, derrumbándolo en la raya mayor del tercio. Una oreja. Mis vecinos “castellistas” censuraron a la presidencia. A mí se me daba un higo su opinión. Yo estaba llorando, llorando de emoción pura ante la presencia inmutable de la belleza del toreo, que es lo más bello que existe, mientras abrazaba a nuestros amigos de Medellín, Alina y César.

Morante y la verónica. Foto: Andrés Rivera

Para rematar, el quinto, el peor del encierro. Se llamó “Poderoso”, pero el del poder fue el torero, que le enseñó a embestir con paciencia y con ayuda de su peón de confianza. Ante la impaciencia de los tendidos, nos regaló una verónica como para Botero: la barbilla hundida en el pecho, las manos lentas y bajas, ese brazo izquierdo que se deja absorber por el círculo de arena.
El “Poderoso”, infame de manso; Morante, poderosísimo, como se dice que casi nunca es. Relajado por una derecha suave y lenta, de postre dulce que se deslíe en el paladar. Y por izquierda, ese segundo natural de ya no sé qué tanda, enorme, firme, recio.

Morante y el triunfo. Foto: Andrés Rivera

Persiguió el de La Puebla al toro por el ruedo, para matar recibiendo con una entera algo caída. “Poderoso” está muerto en pie y Morante pide la puntilla. No es un error: Morante pide la puntilla. Y muere el toro por la puntilla de Morante. Y yo morí de amor ante tanta belleza
De colofón, lo vemos salir en hombros, junto a Castella. Diana, mi esposa, persigue a Morante hasta la furgoneta que lo llevará al hotel. En medio del barullo, el de La Puebla le extiende la mano izquierda. Ella la toca. En el taxi, de camino al aeropuerto, ella llora. Llora de emoción, de emoción pura y verdadera ante la belleza inmutable del toreo, que es lo más bello que existe.